Todo lo que necesitas saber sobre la Combustión Lenta
La velocidad en que el fuego consume la leña influye mucho en la duración y cantidad de calor que se produce. Cuando se utiliza como combustible para calefacción, la madera genera una combustión lenta, pero ¿Qué es exactamente esto?
Si bien es cierto aun se usa el término “Combustión Lenta”, el término correcto debería ser “Combustion Controlada”.
Hoy te contamos acerca de cómo es la combustión lenta y su funcionamiento en una estufa.
Tipos de combustión y sus diferencias
Al igual que como señalamos con anterioridad de que existen maderas blandas y duras, también hay tipos de combustión, que se basan en la velocidad de reacción, cantidad de calor y duración total. En este caso, hablaremos directamente de combustión viva y combustión lenta.
Combustión viva
Las combustiones vivas o rápidas son fácilmente reconocidas por una repentina liberación de calor, llamas y luz. La principal característica es que, al ser violentas y espontáneas, tienden a tener mayor oxigenación, dando el ambiente propicio para que sigan creciendo.
Al ser más repentinas, es difícil poder controlar su dimensión y su capacidad de arrasar con el carburante que comenzó la combustión y por lo mismo se les asocia a los incendios o fogatas.
Combustión lenta o controlada
La combustión lenta, tal como dice su nombre, consume paulatinamente el combustible, por lo que toma más tiempo en reducir el carburante, en llegar al clímax de calor y, en consecuencia, permite ser controlada a conveniencia.
Este tipo de combustión es ideal para cocinas y estufas, ya que al estar en un espacio reducido y con control del oxígeno, aumenta eficazmente la duración del combustible y la capacidad de calor ideal.
Además, según los tipos de leña que se utilicen pueden alargar o reducir los tiempos de calor o incluso la capacidad calorífica que se producirá.
Si quieres saber más acerca de los tipos de leña, puedes revisar nuestro artículo aquí.
Combustión lenta en estufas modernas
Gracias a la tecnología de hoy, el proceso de combustión lenta se puede mantener controlado gracias a las entradas de aire que presentan las estufas modernas, proporcionando una eficacia en el consumo de leña y un aumento en la duración y generación de calor.
También, existen estufas que mejoran aún más este proceso agregando una segunda toma de aire y cámara de combustión para los gases producidos, provocando aún más calor y un mayor rendimiento con la misma cantidad de leña.
Además, esta cámara cumple otra función en base a la cantidad de residuos que se expulsan de los gases, emitiendo considerablemente menos monóxido de carbono y ayudando considerablemente a la descontaminación de la atmósfera.
Los usuarios más antiguos de estufas a leña, conocieron estufas de combustión aún más lentas. Estas, incluso, permitían ahogar completamente el fuego por falta de oxigenación.
Las normativas medioambientales y la Certificación SEC permite que una estufa no se ahogue, por lo tanto, siempre habrá llama visible y viva permitiendo una buena combustión y menor contaminación al exterior.
Beneficios para el cambio climático
Con el uso de leña y pellet como combustibles que no afectan el ciclo natural del carbón y estufas modernas que estén certificadas como carbono neutral, podemos contribuir fuertemente en reducir las emisiones de C02 a la atmósfera.
Con la meta fijada en lograr que el 70% de la energía utilizada en Chile sea renovable para el 2030, Amesti se ha comprometido en utilizar tecnologías de última generación para entregar el mejor servicio a sus clientes.
A través de la innovación de nuestros productos, hemos conseguido certificaciones internacionales que acreditan nuestro trabajo en reducir constantemente las emisiones de residuos y así poder decir que nuestros productos son carbono neutral.
Si quieres saber más acerca del ciclo natural del carbón y como ser carbono neutral, revisa nuestro artículo aquí.

